Cafés, hoteles y oficinas que sirven nuestro pan notan la diferencia: menos desperdicio, mejor conservación y un producto que los clientes recuerdan.
La fermentación lenta con masa madre mantiene la miga húmeda durante más días, así que el pan que recibes el lunes sigue en buen estado el jueves. Menos mermas en tu cocina y menos devoluciones.
Nuestras hogazas de espelta y centeno integral se hornean cada mañana en horno de leña. Llegan con corteza crujiente y aroma a pan recién hecho, listas para tu carta de desayunos o para la mesa de reuniones.
Trabajamos con harinas de molino de piedra y sal marina, sin mejorantes ni aditivos. Si tu propuesta valora lo natural, este pan lo comunica sin necesidad de explicarlo.
Coordinamos entregas según tu ritmo: tres veces por semana, a diario o solo para fines de semana. Ajustamos las cantidades a tu consumo real, sin pedidos mínimos forzados.
Para eventos y catering, preparamos piezas especiales: focaccias de hierbas, brioches laminados y panes de cristal con aceite de oliva. Tú defines la fecha y nosotros horneamos para esa ocasión.
Si tu equipo quiere aprender, organizamos talleres de panificación básica en nuestro obrador. Una actividad distinta para integrar al grupo y entender de primera mano qué hace especial a este pan.